SU HIJO TIENE DOLOR DE OÍDOS

Es posible que, un día, su hijo se sienta irritable, se tire de las orejas, tenga fiebre... en resumen, que le esté diciendo que le duelen los oídos.

¿Cuál puede ser la causa?

La presencia de un cuerpo extraño en su oído, por ejemplo, un poco de tierra, un espagueti o una perla. Otitis media:
la infección más habitual en la infancia. En efecto, un 70 % de los niños sufren este tipo de otitis durante sus 3 primeros años de vida. Otitis externa:
infección de la piel del conducto auditivo con desarrollo de bacterias. Tapón de cerumen:
obstrucción del conducto auditivo vinculado a la acumulación de cerumen en el oído. Dicho tapón se puede hinchar durante un baño y provocar un dolor adicional. Eczema en el oído interno:
inflamación de la mucosa del conducto auditivo que provoca picores desagradables.

¿Qué hacer?

Consulte rápidamente a su médico cuando su hijo comience a quejarse de dolor de oído o si tiene usted la impresión de que no oye bien.

¿Cómo cuidar los oídos de sus hijos?

En general y de manera preventiva, es importante:
1) Limpie regularmente los oídos de su hijo con ayuda de productos adaptados
2) Evite el uso de un bastoncillo de algodón que puede empujar el cerumen hacia el interior del oído y, sobre todo, que puede dañar la piel del conducto auditivo
3) Seque los oídos de su hijo después de cada ducha, baño o baño en piscina con ayuda de un pañuelo o de un paño limpio